lunes, 19 de enero de 2015

Plan de consumo de fruta en las escuelas


Desde que comenzamos la andadura de educación infantil en el colegio, vimos necesario el hecho de proponer un día a la semana en el que todos los alumnos de la etapa almorzáramos fruta.


Estamos muy contentos con esta sistematización y pese algún olvido que otro, se están cumpliendo los propósitos.

Este curso, hemos sido incluidos en el Plan de Consumo de Fruta y Verdura; este plan tiene como objetivo contribuir al incremento del consumo de frutas y hortalizas entre la población escolar, así como difundir hábitos saludables y disminuir la obesidad y otras enfermedades asociadas.

A nuestro centro nos llegará la fruta los viernes y hemos decidido no suprimir el miércoles como el día de la fruta; de tal manera que habrá dos días de fruta como mínimo en los almuerzos. 

Esperamos que desde casa valoréis y sepáis transmitir esa educación saludable que todos buscamos.



viernes, 16 de enero de 2015

La cebra Camila


Allá donde se acaba el mundo, 
en el país donde da la vuelta el viento, 
vivía una pequeña cebra llamada Camila. 
Como en aquel lugar el viento era tan travieso, 
Camila tenía que andar con mucho cuidado 
para no perder su vestimenta... 


...Un día, al salir de casa, el viento bandido se llevó 
siete rayas de su vestido. Una araña, una serpiente, 
el arco iris y una cigarra, entre otros animales del 
bosque, ayudarán a Camila a olvidar su pena. Las 
ilustraciones de Óscar Villán son sencillas y 
expresivas, adornadas de guiños dispuestos para 
que los pequeños lectores busquen más allá de la 
aparente simplicidad. 


La Cebra Camila nos ofrece una particular visión del 
paso de la infancia a una cierta conciencia del 
tiempo, al descubrimiento del mundo y los 
problemas que conlleva. El texto, de estructura 
encadenada, utiliza los recursos propios de los 
cuentos tradicionales: juegos de preguntas y 
respuestas, rimas, reiteraciones, apoyándose en un 
tono sugerente y poético. 



El cuento y unas actividades para trabajar la comprensión lectora las podéis encontrar en DropBox

miércoles, 14 de enero de 2015

lunes, 12 de enero de 2015

Ese niño, el que pega, el que interrumpe, el que molesta…

Hace días llegó a mi mano el siguiente artículo; creo que sobran las palabras.

Tenemos mucho que reflexionar y tanto por mejorar....



Queridos padres:

Lo sé. Estáis preocupados. Cada día, vuestro hijo llega con una historia sobre ESE niño. El que está siempre golpeando, empujando, pellizcando, molestando, quizás incluso mordiendo a otros niños. El que siempre va de mi mano en la fila. El que tiene un lugar especial en la alfombra, y a veces se sienta en una silla en vez de en el suelo. El que tuvo que dejar de jugar con bloques porque los bloques no son para lanzar. El que se subió a la valla del patio en el momento exacto en el que yo le decía que parara. El que tiró la leche de su compañero al suelo en un arranque de rabia. A propósito. Mientras yo le miraba. Y luego, cuando le pedí que lo limpiara, vació la caja de pañuelos ENTERA.
A propósito. Mientras yo le miraba. El que soltó la más terrible palabrota en la clase de gimnasia.

Os preocupa que ESE niño desmerezca el aprendizaje de vuestro hijo. Os preocupa que absorba mucho de mi tiempo y energía, y que vuestro hijo salga perdiendo. Os preocupa que algún día le haga daño a alguien. Os preocupa que este “alguien” pudiera ser vuestro hijo. Os preocupa que vuestro hijo empiece a usar la agresión para conseguir lo que quiere. Os preocupa que vuestro hijo empeore sus resultados porque quizás yo no me dé cuenta de que le cuesta sujetar el lápiz. Lo sé.

Vuestro hijo, este año, en esta clase, a su edad, no es ESE chico. Vuestro hijo no es perfecto pero suele seguir las reglas. Es capaz de compartir los juguetes sin pelear. No lanza muebles. Levanta la mano para hablar. Trabaja cuando es la hora de trabajar y juega cuando es la hora de jugar. Se puede confiar en que vaya directamente al baño y regrese sin engaños. Cree que las peores palabrotas son “estúpido” y “tonto”. Lo sé.

Fijaos, me preocupo todo el tiempo. Sobre TODOS ellos. Me preocupo por las dificultades de vuestro hijo con el lápiz, por cómo lee las letras otro, por la timidez de esa chiquitina, y porque hay otro que lleva siempre la caja del desayuno vacía. Me preocupa que la chaqueta de Gavin no abrigue lo suficiente, y porque el padre de Talitha le grita por dibujar la B del revés. La mayoría de mis desplazamientos en coche y duchas las dedico a estas preocupaciones.
Pero, lo sé, quereis hablar sobre ESE niño. Porque la B invertida de Talitha no le va a poner un ojo morado a vuestro hijo.

Yo también quiero hablar de ESE niño, pero hay muchas cosas que no puedo contaros.

No puedo contaros que le adoptaron en un orfanato a los 18 meses.

No os puede decir que está haciendo una dieta para descartar alergias alimentarias, y que tiene hambre TODO EL TIEMPO.

No os puedo contar que sus padres están en medio de un horrendo divorcio, y que está viviendo con su abuela.

No puedo contaros que empieza a preocuparme que la abuela beba…

No te puedo contar que la medicación para el asma le agita.

No puedo contaros que su madre es monoparental, y por esto entra en el colegio cuando abre la acogida matinal y se queda hasta la acogida vespertina, y después el viaje hasta casa les lleva 40 minutos y por esto duerme menos que muchos adultos.

No puedo contaros que ha sido testigo de violencia doméstica.

De acuerdo, decís, entendeis que no puedo compartir información personal o familiar. Sólo queréis saber qué estoy HACIENDO al respecto de su comportamiento.

Me encantaría decíroslo. Pero no puedo.

No puedo contaros que va a logopedia, que han descubierto un retraso severo del lenguaje y que los terapeutas piensan que las agresiones tienen que ver con la frustración por no ser capaz de comunicarse.

No puedo contaros que me veo con sus padres CADA semana, y que ambos habitualmente lloran en estas reuniones.

No puedo contaros que el niño y yo tenemos una señal secreta con las manos para que me diga cuando necesita sentarse solo un rato.

No puedo deciros que pasa el descanso acurrucado en mi regazo porque “me hace sentir mejor oír tu corazón, seño”.

No puedo contaros que he estado rastreando meticulosamente sus incidentes agresivos durante 3 meses, y que se han reducido de 5 incidentes al día, a 5 por semana.

No puedo contaros que la secretaria del colegio ha aceptado que le mande a su despacho a “ayudarla” cuando me doy cuenta de que necesita un cambio de escenario.

No puedo contaros que me he puesto de pie en una reunión de docentes y que, con lágrimas en mis ojos, les he ROGADO a mis compañeros que le echen un vistazo extra, que sean amables aunque se sientan frustrados de que haya vuelto a pinchar a alguien, y esta vez, JUSTO DELANTE DE UN PROFESOR.

El asunto es que hay TANTAS COSAS que no puedo contaros sobre ESE niño. Ni siquiera lo bueno.
No puedo contaros que su trabajo en el aula es regar las plantas y que lloró con el corazón roto cuando una de las plantas no sobrevivió a las vacaciones de Navidad.

No puedo contaros que despide a su hermanita con un beso cada mañana, y le susurra “eres la luz de mi vida”, antes de que mamá se aleje con el carrito.

No puedo contaros que sabe más sobre tormentas que muchos meteorólogos.

No puedo contaros que a menudo se ofrece para sacar punta a los lápices durante el recreo.

No puedo contaros que estruja al pelo de su mejor amiga en el descanso.

No puedo contaros que, cuando algún compañero llora, cruza el aula para ir a buscar su cuento favorito desde el rincón de las historias.

El asunto es, queridos padres, que solo puedo hablaros de VUESTRO hijo. Así, lo que os puedo decir es esto:
Si nunca, en cualquier momento, VUESTRO hijo se convierte en ESE niño…
No compartiré vuestros asuntos personales con otros padres de la clase.
Me comunicaré con vosotros con frecuencia, y con amabilidad.
Me aseguraré de que haya pañuelos cerca en nuestras reuniones, y si me dejais, os sujetaré la mano mientras lloráis.

Defenderé que vuestro hijo y vuestra familia reciban los servicios especializados de mayor calidad, y cooperaré con estos profesionales en la mayor medida posible.
Me aseguraré de que vuestro hijo reciba amor y mimos extras cuando más lo necesite.
Seré la voz de vuestro hijo en la comunidad escolar.
Seguiré, pase lo que pase, buscando y descubriendo, todas las cosas buenas, asombrosas, especiales y maravillosas de vuestro hijo.

Os recordaré a él y a VOSOTROS de estas cosas buenas asombrosas especiales maravillosas, una y otra vez.

Y cuando otro padre se acerque, con quejas sobre VUESTRO hijo…

Le contaré esto, una y otra vez.

Con mucho cariño,

La maestra.



viernes, 9 de enero de 2015

Adivina cuánto te quiero


Después de este parón Navideño, en el que espero que los cuentos hayan estado presentes de una manera u otra, os traigo uno de los cuentos favoritos entre los favoritos.


"Adivina cuánto te quiero"


Esta sencilla invitación insta a los niños a:

expresar sus emociones
compartir afectos
conocerse y quererse (desarrollo de la autoestima)


Podéis encontrar el cuento en Drop Box


La libre abre los brazos orgullosa y dice "te quiero todo esto"







jueves, 8 de enero de 2015

NUEVO PROYECTO

Año nuevo, proyecto nuevo.

Hemos vuelto con muchas ganas, aunque aún no nos hemos incorporado todos, estamos deseosos de empezar nuevos proyectos.


Nuestro nuevo proyecto engloba los medios de transporte en general, y en concreto la bicicleta y la moto, que serán el eje de este proyecto.

Como siempre, os pedimos que aportéis material que pueda resultar interesante, como fotos, libros, películas, poesías, juguetes... siendo las más significativas aquellas cosas que previamente trabajéis con vuestros hijos, como por ejemplo una cartulina con información de alguna cosa en particular.
Aprovecho la ocasión para pediros un poco de colaboración en el blog, y os invito a que sugiráis temas y aportéis información.

Además deciros, que mañana viernes 9 vuestros hijos pueden traer al colegio un juguete que les hayan dejado estas Navidades.



lunes, 5 de enero de 2015

FELIZ NOCHE DE REYES


¡Feliz Noche de Reyes!

Noche de ilusión, de nervios, de zapatos en el salón, de turrones y copicas de licor en la mesa del salón para sus majestades y un poco de agua para los camellos.

Noche de acudir a la cabalgata y tomar un chocolate con churros.

Noche de no conciliar el sueño y de aguantar las ganas de ir al baño.


Y... ¡Feliz Día de Reyes! Mañana, en pijama seguro que tenéis un montón de regalos por abrir. porque habéis sido muy buenos, y vuestra maestra tiene contacto directo con Pinzón...



Espero que os hayan dejado una cajita con ilusión de mi parte... Ojalá algún día todo lo que soñamos se haga realidad.

Marian